¿Cómo se recicla un avión?

La vida útil de un avión oscila entre 20 y 30 años y una vez se acaba ese período, estas aeronaves tienden a terminar abandonadas en lo que se conoce como cementerios de aviones. Sin embargo, el crecimiento incesante de la flota aeronáutica mundial exige optimizar al máximo el reciclaje de estos gigantes del aire.

Cementerio de aviones militares en Tucson, EEUU

Para ser más exactos, esta tendencia está aumentando un 4% desde el año 1980 según datos de IATA y se espera que continúe creciendo; de los aproximadamente 20.000 aviones que hay volando a día de hoy, un 20% tienen más de 20 años de edad. La edad media de retirada de un avión de pasajeros es de 25 años, momento en el que se retira definitivamente o inicia el proceso de conversión a carguero para aumentar su vida útil en 10 o 20 años. Los aviones de carga acumulan menos horas de vuelo y, de media, alargan su vida hasta los 32 años.

Sin embargo, algunos aviones no esperan a llegar a una edad avanzada. En algunos casos, por razones económicas, es más viable la desmantelación o canibalización de sus piezas a pesar de que el avión podría seguir volando.

Cómo se recicla un avión

El proceso de reciclaje de una aeronave se compone de dos fases principales. Una en la que el avión aún mantiene su certificado de aeronavegabilidad  y la otra en la que lo pierde.

El primer paso es el vaciado completo de los fluidos del avión (combustible, aceite hidráulico, aguas residuales, etc) y el desensamblaje de las piezas más valiosas del avión y que aún están operativas. Los elementos más destacados que normalmente se quitan en este punto son los motores y el APU entre otros.

Estas piezas pasan a ser reparadas si lo necesitasen o a la venta directa para el mercado aeronáutico. Este proceso se conoce como canibalización ya que las piezas que se quitan se utilizan en otras aeronaves aún en servicio.

En el siguiente paso, el avión pierde su certificado de aeronavegabilidad y, a vista de las regulaciones, deja de ser una aeronave para considerarse residuo, permitiendo así su desmantelamiento.

Durante el desmantelamiento se quitan las piezas que podrían ser útiles para el mercado no aeronáutico. Del resto que queda se divide en residuos reciclables y no reciclables que se desechan en vertederos.

Las cifras de reciclaje de material oscila entre un 85 – 90% del peso total del aparato. La gran mayoría de este material es aluminio, acero inoxidable y aleaciones de titanio y se reutilizan de nuevo como materiales básicos. Este proceso es muy laborioso y requiere de mucha mano de obra.

Otra forma de reciclaje es el uso de piezas enteras —incluso el avión entero— para usos poco convencionales como muebles de diseño o piezas de coleccionistas. Algunos aviones se han reutilizado de formas muy originales, algunos de ellos se han convertido en viviendas u hoteles.

Estas alas de B747 se utilizan como tejado de una casa. Foto de Carson Leh

Interiores de cabina de pasajeros

Los interiores de la cabina de pasajeros han sido siempre una parte difícil de reciclar debido a la gran cantidad de materiales que se encuentran en ellos. En los últimos años se está trabajando mucho en este aspecto y, a grosso modo, los materiales que se encuentran en mayores cantidades son plásticos, materiales compuestos y materiales peligrosos.

El problema que presentan los plásticos es que algunos son muy difíciles de categorizar y deben ser desechados para evitar mezclarlos con otros de otro tipo. Las asociaciones reclaman a los fabricantes que identifiquen las piezas con un número que indique el tipo de plástico del que está compuesto y, a las autoridades, que haya una regulación que controle qué materiales se utilizan, cosa que ya pasa en el sector automovilístico.

Estas mismas asociaciones advierten que la solución no es solo el reciclaje sino que éste debería ser solamente el último paso de un proceso de alargamiento de la vida útil del producto.

Riesgos asociados: materiales peligrosos

Los aviones son máquinas muy complejas que requieren de distintos materiales en su fabricación. Algunos de ellos considerados materiales peligrosos como los extintores de Halón, aceites hidráulicos, generadores de oxigeno o las pantallas LCD del sistema de entretenimiento IFE (In-Flight Entertainment) que contienen pequeñas cantidades de mercurio. Todos ellos requieren de una manipulación cautelosa ya que contienen un alto riesgo de perjudicar el medio ambiente en caso de accidente.

En esta línea, los aviones que nos podemos encontrar abandonados en los aeropuertos también tienen un alto riesgo de fuga de líquidos contaminantes. Además, en este caso, se debe sumar el problema de que el avión no puede desplazarse a un centro de reciclaje y requiere de una unidad móvil de reciclaje que podría ser difícil de encontrar.

En este vídeo se puede ver como demantelan un L-1011 TriStar y un Fokker 27, abandonados en el aeropuerto de París – Charles de Gaulle

Materiales nuevos

Los modelos de aviones que se construyen en la actualidad priorizan el uso de materiales compuestos como la fibra de carbono con resina por su gran resistencia y ligereza. Sin embargo, una vez llega el final de su vida útil surge el problema del reciclaje. Es muy difícil conseguir reciclar estos componentes y, además, no hay muchos compradores interesados en su compra; son más baratos pero ya no disponen de las mismas propiedades mecánicas que un material nuevo.

Este A350 de Airbus porta esta librea para publicitar la construcción de aeronaves con materiales compuestos. El fuselaje del A350 está construído integramente con fibra de carbono y resina. Foto de Clement Allóing

Tanto Airbus como Boeing están trabajando en nuevos diseños de aeronaves pensando en la segunda vida que podrían tener los materiales que lo componen. Por ejemplo, Boeing está investigando en el uso de materiales compuestos extraídos de un B787 como material de interiores o material para herramientas que se utilizarían en la producción de nuevas aeronaves. Otras empresas, como la alemana ELG Carbon Fibre ya mostró interés en la industria aeronáutica para adquirir fibra de carbono y reciclarla.

Estándares de la industria

Aircraft Fleet Recycling Association (AFRA) es una organización mundial sin ánimo de lucro que fue fundada en 2006 para realizar una guía para el desarrollo de la industria del reciclaje de aeronaves. AFRA representa a muchas empresas aeronáuticas y ha sabido mejorar la gestión de este proceso a través de su guía Best Management Practice (BMP).

Cementerios de aviones

Comúnmente se conocen los aeropuertos que albergan centros de reciclaje como «cementerios de aviones». En ellos, a parte del desmantelamiento y retirada del servicio de las aeronaves también se utilizan como aparcamientos de larga duración.

Actualmente, hay muy pocos aviones en propiedad de los propios operadores aéreos. Las aerolíneas disponen de los aviones a través de contratos de alquiler o leasing a empresas especializadas. Por ejemplo, cuando una aerolínea entra en quiebra o disminuye su cuota de mercado, la empresa de leasing lleva sus aviones a estos cementerios a la espera de que otro cliente se interese por ellos.

Especialmente con la crisis mundial de Covid-19, estamos viendo que los cementerios de aviones están incrementando su número de aviones de manera abrupta ya que, para los operadores es mucho más rentable tener en espera a los aviones en estos aeropuertos que en los que les sirven como bases operativas con tasas muchísimo más caras.

A continuación, para hacernos una idea de cómo son estos aeropuertos cementerio, ponemos algunos ejemplos que podemos encontrar alrededor del mundo. Vemos que todos tienen algo en común, un ambiente seco. De esta forma se evita la corrosión de los metales y el avión se conserva en mejor estado durante más tiempo.

Teruel (LETL) – España

Aeropuerto con una plataforma con capacidad para 115 aviones. Es un aeropuerto relativamente nuevo y prácticamente la totalidad de su operación está destinada al almacenaje y desmantelamiento de aeronaves. Cuenta con una pista de 2.800 m apta para cualquier aeronave.
Situado en el interior, Teruel dispone de un clima seco que lo hace ideal para evitar la corrosión de los materiales. Los cercanos aeropuertos de Lleida (LEDA) o Tarbes (LFBT) también se utilizan para tal efecto aunque a menor escala.

Parte de la plataforma de Teruel. Foto de Erik Ritterbach

Victorville (KVCV) – EEUU

Oficialmente conocido como «Southern California Logistics Airport» es lo que queda de una antigua base militar en el desierto de Mojave. El aeropuerto se dedica al mantenimiento, reciclaje e investigación aeronáutica. Tiene dos pistas, una de 4.580 m y otra más corta de 2.780 m.

Podemos encontrar varios «cementerios» en esta zona de los EUA. Los aeropuertos civiles más famosos serían: Mojave Air and Space Port (KMHV), Phoenix Goodyear Airport (KGYR) y Marana Pinal Airport (KMZJ) entre otros.

El aeropuerto de Victorville puede almacenar unos 500 aviones. Foto de Andrew Hunt

A continuación os dejamos un mapa con la localización de más cementerios aeronáuticos.

Imagen destacada de Alessandro Lukas – Salzburg Aviation Spotter

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